Buscando la felicidad

Daniel Kahneman es un psicólogo que ganó el premio Nobel de economía. Junto con Tversky  desarrolló la teoría de las perspectivas. Esta teoría posee cierto poder predictivo acerca de cómo las personas toman su decisiones entre alternativas de riesgo. Una de las predicciones que hace la teoría es que las personas tienen aversión a la pérdida, por ejemplo alguien prefiere no perder 1,000 pesos antes que ganar 1,000 pesos. Este tipo de comportamiento hace que las personas lleguen a contestar diferente ante preguntas que en esencia plantean lo mismo. Estas aproximaciones teóricas dentro de la economía conductual o comportamental tienen implicaciones claras en la investigación acerca de la felicidad.

Kahneman afirma que existen varias trampas cognoscitivas que dificultan el pensar con claridad acerca de la felicidad. Una trampa es la propia complejidad del término; el término se aplica muchas cosas y además éstas son diferentes. Otra trampa es la diferencia entre la experiencia y la memoria. Esto es, el estar feliz con tu vida (experiencia) o la valoración que haces de tu vida cómo feliz (memoria). Una tercera trampa, siempre de acuerdo a Kanehman, es el enfoque; siempre que se piense en algo que afecta al bienestar se distorsionará su importancia.

La trampa cognitiva entre la experiencia y la memoria puede resumirse en un ejemplo: alguien está en una reunión pasándosela estupendo. Al final de la reunión ocurre un hecho desafortunado; por ejemplo se le mancha vergonzosamente la ropa. Esta misma persona afirma que le echaron a perder la reunión. No, no le echaron a perder la reunión; lo que se echó a perder fueron los recuerdos de la reunión. De un sólo golpe su memoria atendió a un evento desafortunado y borró toda la experiencia estupenda de la reunión. En esta óptica Kahneman sugiere que hay que pensar en términos de dos yo. Un yo del presente, del aquí y ahora, y un yo que recuerda, un yo del pasado.

En estudios controlados se ha visto cosas similares al ejemplo del párrafo anterior. Personas que son expuestas más tiempo a una situación de dolor, pero que al final tienen una estimulación dolorosa menor, evaluarán su experiencia de mejor manera que personas que estuvieron expuestas menos tiempo a la misma experiencia de dolor, pero sin declive final. Esto es muy importante por que el yo que recuerda está muy implicado en la toma de decisiones. ¿Elegirías las mismas vacaciones en los mismos lugares con la misma gente si supieras que se borrarían los recuerdos de esas vacaciones con alguna droga amnésica y, además, no hubiera ninguna forma de registro fotográfico, de video, texto, etc.?

Pareciera que cada yo tuviera una noción diferente de felicidad. Así que buena parte de los estudiosos del bienestar quizá están estudiando una felicidad que no es tan felicidad, sino simplemente un recuerdo; o por el contrario están evaluando una experiencia de felicidad que el recuerdo dirá que no es felicidad. La felicidad, señala Kahneman, “es fundamentalmente estar satisfecho sobre todo con la gente que nos gusta estar, pasar el tiempo con la gente que nos gusta. Hay otros placeres, pero éste es el dominante”.

Algo que dificulta abordar el estudio de la felicidad es que las personas no prestan la misma atención a las mismas cosas cuando piensan en la vida que cuando la viven. Así que evaluarán diferente una experiencia en función de contrastes, de su historia, de sus deseos, casi independientemente de cómo se la estén pasando. Se la pueden estar pasando mal, pero si hacen una comparación quizá digan que se la están pasando bien.

Es importante anotar que al evaluar la felicidad, parece ser que el nivel de ingreso participa. Por lo menos en un nivel. Debajo de cierto nivel la gente es menos feliz, después de ese nivel se tiene un línea plana, pero no se reporta tanta infelicidad. Como dice Kahneman,”el dinero no compra la felicidad de nuestras experiencias, pero la falta de dinero con seguridad produce miseria”.

Por último, a pesar de la importancia de la felicidad para la gente, las políticas públicas no parecen considerar esto en cuenta. Esto es, no parece que los hacedores de las políticas públicas de la mayor parte de países estén pensando claramente en cómo aumentar la felicidad

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6 Comments para “Buscando la felicidad”

  1. sobre 18 Ago 2010 en 20:24 pmAlejandra Ciria

    Hola Penagos!!!

    Muy buen artículo, de esos que quieras o no, te dejan pensando. Creo que nuestra “memoria de felicidad”, está sumamente relacionada con los procesos atencionales (como toda memoria, o ¿no?). Algunas de las preguntas que ahora me llegan, ¿qué pasaría si primero se escucha una grabación de sonidos horribles y después una melodía hermosa?, ¿el recuerdo será de un momento feliz? o ¿será arruinado por el horrible sonido del inicio?; ¿qué pasaría si el cambio de ruido a melodía fuera paulatino? (¿pasaría lo mismo que con la investigación sobre nivel de dolor?). Pero considerando la variable tiempo, ¿qué tanto importa el momento final? ¿Cuánto tiene que durar el “inicio” de la experiencia o el “final” para considerar que el momento final es el más importante para nuestra “memoria de felicidad”? En este sentido, ¿importaría si yo me la paso fatal en una reunión durante 8 horas y al final llorara de risa por un chiste durante 5 minutos? o ¿sólo hubiera pensado que me la pasé bien si hubiera reído 5 minutos más? y ¿qué pasaría si sólo fueran unas cuantas risas medio forzadas? Un evento final, creo que puede alegrar o arruinar una experiencia, sin embargo, considero que la intensidad y duración de dicho evento condiciona el “registro total” de la experiencia en la “memoria de felicidad”.

    Bueno, después de indagar un rato contigo pero sin ti, me despido Penagos. ¡Abrazos!

  2. sobre 18 Ago 2010 en 20:46 pmJessica

    Como profesora de desarrollo humano no puedo estar mas de acuerdo. Haz hecho que busque mas sobre este señor. Te dejo mis primeros pininos de blog para que te des una vuelta.

    Creer que eres feliz te puede hacer feliz y saber esto puede hacer que si eres feliz dejes de serlo

  3. […] This post was mentioned on Twitter by Jose Enrique , Psicoterapia Online. Psicoterapia Online said: Les recomiendo éste artículo sobre la felicidad. ——-Buscando la felicidad – http://penagos.net/?p=586 […]

  4. sobre 19 Ago 2010 en 21:29 pmJulio César Penagos

    Ale, como siempre un gusto tenerte por aquí.
    Los efectos de primacía y recencia quizá tengan diferencias culturales (no lo sé de cierto, sólo lo supongo, y en este momento 😉
    El tiempo de exposición a algo negativo, hace que si tienes un alivio (en tu caso un chiste), percibas (recuerdes) eso negativo como menos malo si fue más tiempo que si fue menos tiempo. En otras palabras. Si sufriste mucho tiempo vs poco tiempo, dirás que sufriste menos que el que sufrió menos, aún cuando el sufrimiento haya sido relativamente el mismo.

  5. sobre 23 Ago 2010 en 19:43 pmAlejandra Ciria

    Gracias por tu respuesta Penagos, es un gustazo leerte.

    Con tus respuestas a mis cuestionamientos sonrío; nuestras conversaciones suelen ser como una especie de diálogo platónico, donde siempre se aprende algo. 🙂

  6. sobre 19 Jun 2013 en 21:07 pmValeria

    Me encantas. Esta entrada lo estoy releyendo y es una gran verdad. WTF con la frase final de Jessica?

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