Ser excepcional
Escrito por Julio César Penagos en Sep 19th, 2009 en Psicología
Durante un buen tiempo he trabajado con personas que han tratado o tratan de mejorar sus habilidades creativas o de comunicación humana. He hecho esto al interior de organizaciones empresariales, educativas y gubernamentales. Algunas conclusiones de este trabajo han influido en ciertas consideraciones que tengo sobre lo qué es la creatividad y cómo trabaja la gente para mejorar o expresar su potencial. Por ejemplo, recientemente comentaba que la creatividad tiene mucho de actitud y esta afirmación aunque fue realizada en un contexto académico, tiene detrás la experiencia del trabajo con la gente. Reconozco en la mayoría de personas que han asistido a mis talleres, conferencias o en mis clientes en consultoría, un espíritu de tratar de hacer mejor las cosas y de innovar; de diferenciarse, de contribuir, de no sólo hacer las cosas, de no sólo hacerlas bien, sino mejor.
Durante un descanso de un taller comentábamos que pareciera que cuando las cosas marchan de mal en peor, uno espera saber que las cosas ya tocaron fondo. Sin embargo, no es así con lo bueno, con lo excepcional. Las cosas siempre pueden mejorar, pero a veces el quedarse en una especie de zona de confort evita la mejora, quizá potencie la rutina y a la larga la mediocridad. La mayor parte de la gente en la mayor parte de sus días hace las cosas relativamente bien, se esmera, cumple. Pero casi siempre tendrá la oportunidad de ser excepcional. En general, será posible destacar sobre la medida de uno mismo. ¿Qué tal si cada persona decide cada quince días, cada mes ser excepcional? Igual que se va de compras, igual que se va de fiesta, igual que se va al arte o al deporte, se podría “ir” un día en la búsqueda de hacer las cosas de manera excepcional. Quizá no sólo en el trabajo, sino en la vida, en el espacio privado, en el cuidado del planeta, en la responsabilidad con otra gente. Sólo un día cada mes, cada quince días de ser realmente, realmente excepcional.
Tags: Psicología, psicología positiva

La idea es muy buena. Hay que meterle disciplina. Felicidades. Gran blog