Hacia una teoría unificada de la creatividad
Escrito por Julio César Penagos en Oct 10th, 2009 en Creatividad
Las diferentes aproximaciones teóricas que se han planteado de la creatividad, de alguna manera aparecen cada vez más frecuentemente unidas en la literatura. Por ejemplo, es frecuente observar que se le da un papel muy importante a la motivación y a la flexibilidad en el proceso creativo. Igualmente se afirma que el juicio social participa de manera muy clara al evaluar la relevancia o utilidad de un producto creativo.
Sin embargo, el conocimiento acumulado sobre lo que es la creatividad, cómo se facilita y como se evalúa no permite a la fecha poder hacer predicciones sobre cuándo y cómo ocurrirá la creatividad. Para el aficionado esto puede sonar extraño si se habla de creatividad. Pero desde un punto de vista científico, una teoría es poderosa en la medida que explica y prediga una serie de eventos, en este caso la conducta creativa o la creatividad misma.
Para facilitar el camino creo que es necesario diferenciar varios tipos de creatividad. Primero la creatividad con «c» minúscula y la Creatividad con «C» mayúscula. La primera, en referencia a la creatividad que ocurre cuando la conducta, la idea o el producto está circunscrito a la experiencia inmediata de la persona. Es la creatividad de todos los días. Es esa respuesta relevante y original para la vida diaria; relevante porque a la persona le es útil lo que pensó, hizo o produjo; original, porque para la persona es nuevo el comportamiento, idea o producto realizado, así otras miles de personas hayan realizado lo mismo. En cambio la Creatividad con «C» mayúscula es aquella que trasciende el campo individual, es aquella en donde lo creativo es lo relevante y original para el entorno social, cultural, humano; en ese orden.
En la creatividad con «c» el juicio social quizá sea importante pero lo más importante desde la investigación de la creatividad es cómo crea la persona y qué facilita esa creación. Aquí, abordar la neurobiología de la creatividad resulta muy importante. Más allá de suposiciones equivocadas como que la creatividad radica en el hemisferio derecho, lo importante es empezar a determinar qué tienen en común y cuáles son las diferencias de la incipiente investigación sobre variables de orden neurobiológico. Buena parte de los hallazgos, no todos, indican mayor actividad en la corteza prefrontal. Por otro lado, es importante establecer cuáles son las actitudes más claras que facilitan a una persona romper sus propios esquemas y generar así algo relevante y original.
