Sustentabilidad intangible
Escrito por Julio César Penagos en Oct 31st, 2009 en Sin categoría
La mayor parte de acciones para lograr el desarrollo sostenible están orientados a generar un compromiso de la gente con su futuro. Se espera que gobiernos, poblaciones y personas en particular, sean sensibles a la satisfacción de necesidades de generaciones futuras. La sensibilidad, el compromiso, la responsabilidad no se da por decreto. La pregunta es ¿cómo lograr tal sensibilidad? ¿cómo lograr que la gente satisfaga sus propias necesidades sin comprometer la satisfacción de necesidades de generaciones futuras? ¿cómo lograr que las personas, empresas, gobiernos encargados de la proveer satisfactores de necesidades, contribuyan a proveer tal satisfacción sin detrimento de otras generaciones por venir?
Es claro que la gente busca bienestar, y mucho de ese bienestar está en función de lo inmediato. En general nos comportamos como las personas que tienen addicción al tabaco: sacrifican la salud futura (no tangible) en función del beneficio inmediato (el placer tangible de fumar). Lo mismo hacemos con el cuidado del agua, la tala de bosques, la basura, el uso de plásticos, etc.; preferimos el beneficio inmediato sobre el beneficio a largo plazo.
Así que parte del problema es que no se ha logrado que las acciones de desarrollo sostenible se vuelvan gratificantes. Además, la mayoría de la gente considera que el único problema es la falta de agua en el futuro o la contaminación. Del desarrollo sostenible sólo ve una parte del compromiso ecológico, pero no ve la parte económica o la parte social. Recordemos que el desarrollo sostenible considera conceptualmente tres ejes: lo ecológico, lo social y lo económico.
Empezar por volver gratificante las acciones encaminadas al desarrollo sostenible, y entender éste como un sistema y no sólo como un ahorro de energía o agua, puede ser parte de la respuesta general a las preguntas planteadas anteriormente.
Claro que esto plantea más preguntas que respuestas. Por ejemplo ¿cómo lograr tal gratificación? o ¿cómo lograr ver el sistema y no sólo una parte de éste? Pero podemos ensayar, a manera de simple especulación algunas ideas:
En la vida escolar las calificaciones se ganan en general mostrando conocimiento, o destreza (casi nunca), sobre el tema impartido. Pudiera modificarse una pequeña parte del sistema escolar para que una parte de la calificación respondiera a acciones encaminadas al desarrollo sostenible. O bien, hubiera una forma de reconocimiento a escuelas que hacen tales acciones.
En la vida productiva, pudieran ser deducible de impuestos acciones de beneficio social, ecológico o económico, encaminadas al desarrollo sostenible. Puede hacerse una propuesta agresiva en este sentido. Por ejemplo, el hecho de vender productos ecológicos y a la vez no producir contaminantes pudiera eximir de ciertos obligaciones fiscales. Lo mismo para personas que hagan labores comunitarias que impacten en el desarrollo sostenible.
La gente ligada a la economía, puede hacer perfectamente el cálculo entre dejar de percibir menos impuestos en ciertos rubros en el corto plazo, pero garantizar a largo plazo beneficios no sólo sociales sino económicos. Por ejemplo, a mayores casas autosuficientes en términos de dependencia de energía eléctrica, agua, drenaje, etc., menor gasto de inversión y/o de producción en esas áreas por parte del gobierno.
Creo que si se pudiera hacer una gran lluvia de ideas de cómo hacer gratificante el desarrollo sostenible, algunas buenas ideas tendríamos. El bienestar inmediato de la población es importante y no podemos cerrar los ojos ante esto. Sé que queremos que la gente «tome conciencia». Quizá un trabajo educativo con las nuevas generaciones algo logre. Pero definitivamente el miedo de un futuro incierto o campañas de invitación a ser más conscientes van a lograr poco, muy poco. Si queremos que «A» deje de ir a «B» o hacer «B» o comprar «B», lo mejor será ponerle un camino grato a «C» y definitivamente hacer que «C» sea más agradable que «B».
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