Desgracia de risa
Escrito por Julio César Penagos en Dic 26th, 2010 en Destacados
Es difícil de entender, al menos para mí, porqué una gran mayoría de personas se ríe de las desgracias de otros. Existen programas televisivos, dedicados a hacer reír a la gente a costa de infortunios, normalmente no graves, de otras personas. De hecho, muchos «gags» de cómicos clásicos, o no tanto, están centrados en el infortunio. ¿Qué hace que la gente festeje tales infortunios? Las explicaciones parecen tener una raíz biológica.
Estudios con resonancia magnética reportan actividad en el estriado cuando una persona ve la desgracia «risible» de otra persona; actividad similar al disfrutar un buen alimento. Por otro lado, si la persona experimenta envidia no se activa el estriado sino la corteza cingulada anterior, más relacionada con el procesamiento del dolor físico (Takahashi et al. 2009). Esto es importante, pues se ha relacionado el regodeo con la envidia y el resentimiento (Warren, 2002).
Evolutivamente los humanos han desarrollado un instinto para notar y obtener ganancia de la debilidad de sus competidores (Anthes, 2010) y quizá esto explique la propensión al schadenfreude. El problema es cuando el regodearse se vuelve grupal; por ejemplo partidos políticos rivales, naciones o equipos deportivos. De acuerdo con un artículo de Scientific American Mind, base de esta entrada, lo anterior puede profundizar prejuicios que deriven en violencia. En un experimento conducido por Van Dijk y descrito en el artículo antes mencionado, se encuentra que las personas tienden a compartir más si lo hacen individualmente que si están en grupo. Así mismo, si las personas están en grupo reportan más gozo cuando los competidores sufren alguna pérdida, que si están solas. Bajo esta óptica, es fácil suponer que los miembros de un partido estarán bastante felices de un daño económico serio en un país cuando es gobernado por el partido contrario (Combs., Powell., Schurtz & Smith, 2009).
Si bien hay evidencia de bases biológicas, y por supuesto evolutivas, de la emoción schadenfreude, por otro lado parece estar en contradicción con los sentimientos de empatía. De hecho, es claro que existe una relación inversa entre empatía y regodeo. Sin embargo, resulta interesante que las mujeres tienen más tendencia a la empatía y menor al regodeo (Conejero, 2010); hecho que además tiene claras implicaciones en conflictos serios intergrupales.
De cualquier forma hay muchas interrogantes. Por ejemplo ¿qué hace que algunas personas tengan menor tendencia al regodeo? En mi caso, me molesta ver desgracias ajenas como causa de diversión y más bien tiendo a sentir empatía por la víctima. De hecho dudé mucho en poner el video que acompaña esta entrada. Por otro lado, son claras las implicaciones negativas y más si se considera que el schadenfreude es mayor en grupo ¿qué variables impactan este incremento? ¿Cuáles son las ventajas positivas del regodeo, no ligadas a la competencia? ¿cuando el regodeo se transforma en empatía y viceversa?
Fuente:
Anthes, E. (2010). Their pain, our gain. You’ve heard that misery loves company. Enjoying other’s misery, too. Scientific American Mind, 21(5), 38-41).
Conejero, S. (2010). Emociones y perdón en un contexto de conflicto intergrupal y violencia: el caso vasco. Tesis doctoral. Universidad Pública de Navarra/Nafarroako Unibertsitate Publikoa. Recuperado de http://www.euskonews.com/0541zbk/gaia54102es.html
Combs, D. Y., Powell, C. J., Schurtz, D., & Smith, R. H. (2009). Politics, schadenfreude, and ingroup identification: The sometimes happy thing about a poor economy and death. Journal of Experimental Social Psychology, 45(4), 635-646. doi:10.1016/j.jesp.2009.02.009
Takahashi, H., Kato, M., Matsuura, M., Mobbs, D., Suhara, T., & Okubo, Y. (2009). When your gain is my pain and your pain is my gain: Neural correlates of envy and Schadenfreude. Science, 323(5916), 937-939. doi:10.1126/science.1165604.
Warren ST., J. (2002, August 24). Sorrow So Sweet: A Guilty Pleasure In Another’s Woe. New York Times. p. 7. Recuperado de EBSCOhost.
Tags: empatía, Psicologia, regodeo, schadenfreude
